INAH recrea en exposición, desaparición de aldea prehispánica

INAH recrea en exposición, desaparición de aldea prehispánica

La tecnología de punta aunada a la multidisciplina están llevando a nuevos descubrimientos
Redacción | UN1ÓN CDMX | 08/08/2019 19:34

A través del lenguaje de las capas de la Tierra, el Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Cuicuilco, al sur de la Ciudad de México, presenta una exhibición que narra los percances de una aldea prehispánica mientras era devorada por la furia de los volcanes, hace dos mil 100 años: Copilco.

 

La exhibición explica que la ceniza gris no dejaba de caer, aproximadamente en el año 100 a.C. Hoy, los vestigios de aquella población sepultada.

 

Los rastros de este evento geológico sólo pueden verse a través de siete túneles, abiertos a inicios del siglo XX por Manuel Gamio, los cuales desde 2012 continúa explorando un equipo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en una nueva etapa en la cual la tecnología de punta aunada a la multidisciplina están llevando a nuevos descubrimientos.

 

Ante la imposibilidad de ingresar a los túneles de Copilco, en un espacio de 150 metros lineales, con ayuda de fotografías y muros tapizados de arenas y cenizas, la exposición recrea esos corredores subterráneos, donde la mayor fuente de información ha sido la propia tierra, leída a través de sus distintas capas superpuestas.

 

En la museografía, los arqueólogos dispusieron acrílicos en forma de largos cubos, como contenedores de tierra, los cuales ejemplifican cómo en la arqueología no sólo se trabajan los grandes monumentos, pues los pequeños detalles pueden revelar muchos datos, entre ellos, los que guarda el perfil de las capas de la tierra (estratigrafía).

 

Los arqueólogos explican que cada volcán tiene una “firma geológica”, de acuerdo con sus componentes químicos y físicos; en este caso los componentes de la lava y la ceniza del Xitle no corresponden a la tefra negra, es ahí cuando los geólogos se dieron cuenta que se trata de un volcán distinto y anterior a 280 d.C., cuando éste hizo erupción.

 

Es el descubrimiento reciente más importante que ha hecho el nuevo equipo de investigación, con apoyo del vulcanólogo de la UNAM José Luis Arce Saldaña, porque cambia el paradigma hasta ahora conocido, respecto a que la población de las aldeas cercanas a Cuicuilco fue afectada y tuvo que emigrar por la erupción del Xitle, lo cual abre nuevas posibilidades de estudio.